FADSP Federacion de Asociaciones en defensa Sanidad Publica

FADSP Federacion de Asociaciones en defensa Sanidad Publica

Sanidad Hospital Publica Enfermera Medico Doctor Gestion privada operaciones sanitario paciente

35 años defendiendo la Sanidad Publica

¿Nos dejamos manipular?

 

Hace unos años circuló por la red un texto con la lista de 'Las diez estrategias de manipulación a través de los medios', de Sylvain Timsit, si bien se atribuyó, falsamente, a Noam Chomski. No vamos a entrar a discutir su autoría, sino en su divulgación, que no parece que fuera lo suficientemente extendida como para hacernos reflexionar a los ciudadanos.

Pero sí parece que llegó, y caló, en algunos de nuestros políticos y gestores.

Vamos a repasar las cuatro primeras, en relación con lo que afecta a nuestro objetivo: defender la sanidad pública.

La primera de las estrategias hace referencia a la distracción, es decir, mantener al público ocupado con otros problemas. Parece que este Gobierno es especialista es sacar temas para conseguirlo. Mientras nos preocupamos por la corrupción, o incluso por el aire acondicionado de los hospitales, olvidamos acciones más destructivas para la Sanidad.

La segunda es crear problemas para ofrecer soluciones. Crean un problema de aumento de listas de espera reduciendo personal sanitario y se ofrecen a solucionarlo con conciertos con la Sanidad privada. Crean una crisis económica y eso da pie para amnistías fiscales (¿?!!) y recortes sanitarios y sociales.

La tercera es la llamada estrategia de la gradualidad. Unas medidas inaceptables, como la extinción del sistema de salud público, se van aplicando poco a poco (recortes, reducción de personal, copagos, derivación a privadas…) hasta que se consigue el objetivo final sin que hayamos percibido la evolución.

La cuarta consiste en hacer que el público tenga dificultad para comprender los métodos utilizadosy, así, hablan de: desaceleración, externalización de servicios, ticket moderador…..

En efecto, el texto que divulgaba estas estrategias de manipulación no se extendió lo suficiente como para alertar a la población, pero sí para dar ideas a nuestros políticos para su utilización y aplicación.