FADSP Federacion de Asociaciones en defensa Sanidad Publica

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35 años defendiendo la Sanidad Publica

Decisiones médicas

Fecha de Publicacion : 22/04/2017
Fuente : http://www.adspsalamanca.org/saludos-mil-lista-normal/18-economia-de-la-salud/1042-aurelio-fuertes-martin
Autor: Aurelio Fuertes Martin

Las grandes decisiones en política sanitaria son sin duda transformadoras y pueden modificar la salud de la población, la satisfacción de la misma, la eficiencia y calidad del sistema sanitario y la equidad en la atención. Por eso es importante hacer una lectura crítica de las mismas y estar alerta en las decisiones que pueden generar un deterioro del sistema o su privatización. Pero los médicos podemos hacer mucho más. Nuestras decisiones, millones de decisiones diarias, las decisiones de un 0,5% de ciudadanos españoles, que es el porcentaje de la sociedad española que representamos los médicos, pueden modificar hasta un 75% del PIB dedicado a servicios de salud. Pero siendo importante el aspecto económico de nuestras decisiones, puede ser mayor nuestra responsabilidad en la percepción de salud o enfermedad de los ciudadanos o los riesgos a los que podemos someterlos en el contexto de nuestros estudios o tratamientos.

Estas reflexiones vienen a colación por mi creciente desconcierto ante la situación actual de la práctica médica, así el número tan notable de derivaciones de pacientes a los servicios hospitalarios por causas que deberían tratarse en el Centro de Salud o la ingente demanda de pruebas o nuevas consultas solicitadas por los médicos hospitalarios, sin que éstas vayan a suponer un cambio en la actitud terapéutica. Los recursos tecnológicos son hoy muy potentes y la formación de los médicos es sin duda muy importante. ¿Dónde está entonces el problema? Quizás la fe ciega en que la tecnología lo puede resolver todo, en lugar de la reflexión que sigue a una anamnesis detenida, una exploración física cuidadosa y unas pruebas complementarias básicas, lo que puede y debe hacer cualquier médico. El problema no se detiene en la consulta individual, va más allá, por ejemplo en algunas Guías Clínicas de expertos, donde a veces sin evidencias potentes se recomiendan nuevas pruebas y seguimientos especializados de los pacientes, que acaban por convertir la vida de estos en una vivir para la enfermedad, con infinitas vistas a los centros hospitalarios e infinitas pruebas, que de ninguna manera son inocuas y que llevan irremediablemente a otras.

He aprovechado estos días de vacaciones para repasar un clásico de bolsillo: “Breve historia de la Medicina” de Roy Porter y para devorar la serie de HMO “The Knick”, que retrata fielmente los progresos quirúrgicos en el Nueva York de 1900. Es importante repensar el pasado para entender el ahora. La Medicina ha ido desarrollándose pacientemente a través de los siglos, con frecuentes saltos cualitativos. Los adelantos tecnológicos de estos últimos 40 años han sido espectaculares y suponen un avance en el desarrollo médico como nunca existió, pero ello no debe hacernos perder de vista nuestra verdadera misión y actuar en consecuencia. En el momento que nos ha tocado vivir es inmenso el conocimiento que tenemos de las enfermedades y el buen médico debe conocerlas, pero es aún más importante “conocer” al enfermo y tratar su enfermedad. El médico que así lo haga no será solo bueno, será un gran médico (W. Osler dixit)

Los Consejos de Salud, una oportunidad para la participación

Fecha de Publicacion : 22/04/2017
Fuente : http://www.laopiniondemurcia.es/opinion/2017/04/22/consejos-salud-oportunidad-participacion/823277.html
Autor: Mario Soler Torroja


   Desde la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de la Región de Murcia (ADSPRM) defendemos la participación ciudadana como expresión de una democracia participativa que supere la mera delegación en políticos y gestores. La participación de pacientes y usuarios debe ser un pilar imprescindible para que la sanidad pública responda de forma eficiente a las necesidades en salud de los ciudadanos. Escuchamos con frecuencia la intención de que los pacientes se sitúen en el centro del sistema y sean sus protagonistas, pero cuesta encontrar acciones concretas que lo hagan posible.

   El Consejo de Salud de la Región de Murcia no ha conseguido una participación ciudadana efectiva y, aún estando contemplados en la ley, los Consejos de Salud de Área nunca se habían constituido hasta ahora. En junio del pasado año se publicó el Decreto 54/2016 regulándose los citados Consejos con funciones meramente consultivas y de asesoramiento (reguladas en la Ley 4/1994 de Salud de la Región de Murcia). Desde la ADSPRM no renunciamos a seguir reivindicando órganos de participación efectiva en la planificación y en la toma de decisiones y estamos convencidos de que llegará el momento de exigirlos. Hemos decidido de momento tratar de avanzar, apostando por el máximo aprovechamiento de los regulados Consejos de Salud de Área y de Zona Básica, para iniciar la participación efectiva de los ciudadanos en nuestro sistema sanitario.

   El pasado 18 de enero la Junta Directiva de la ADSPRM celebró una reunión con el Director Gerente del Servicio Murciano de Salud, Francisco Agulló, en la que le ofrecimos la colaboración para el mejor desarrollo de los Consejos de Salud y el máximo aprovechamiento de sus funciones. Celebramos conocer que el Director Gerente también apuesta por un futuro con órganos de participación con competencias en la planificación y en la toma de decisiones. Felicitamos también conocer que, a excepción del Área 4, estaban ya constituidos los Consejos de Salud de ocho Áreas Sanitarias. Para facilitar nuestra colaboración y en bien de la imprescindible transparencia, le solicitamos que la composición de todos los Consejos, así como que las actas de sus reuniones fueran públicas, lo que es ya una realidad. Todos los ciudadanos pueden consultarlas en el portal murciasalud.es (Consejos de Salud de Área). Los procedimientos de selección de sus miembros y la composición de los Consejos ha sido variopinta y debe mejorarse mucho en el futuro, con mayor participación de las organizaciones representadas. Llama mucho la atención que las asociaciones de consumidores y usuarios están representadas por la misma persona en todos los Consejos de Salud, lo que debería obligar a revisar los procesos de nombramientos. Es imprescindible que la información se mantenga actualizada en la web, pudiendo leerse ya las actas de la primera reunión de cinco Consejos de Salud de Área.

   Sigue estando pendiente la constitución del Consejo del Área del Noroeste, lo que desde aquí demandamos en cumplimiento de la ley.

   El pasado 8 de marzo celebramos una reunión con el Presidente del Consejo de la Transparencia, José Molina, quien nos mostró todo su apoyo en nuestra petición de máxima transparencia y su colaboración para favorecer la participación ciudadana efectiva. Los Consejos de Salud de Área ofrecen una oportunidad que los ciudadanos no podemos desaprovechar. Las personas que constituyen los Consejos en representación de las distintas organizaciones no deben defraudar las expectativas generadas. Hemos de superar el comprensible escepticismo sobre las posibilidades de participación real en nuestro maltratado sistema sanitario. Nuestros representantes tienen la responsabilidad de aprovechar al máximo las funciones de los Consejos como la de verificar que las actuaciones se adecuen a la normativa sanitaria y se desarrollen de acuerdo con las necesidades sociales, la de conocer el anteproyecto del presupuesto del Área de Salud antes de su aprobación y conocer la memoria anual del Área e informar sobre la misma también antes de su aprobación. Los ciudadanos podrán exigir explicaciones sobre las listas de espera y los tiempos de demora que les afectan, analizar problemas de accesibilidad y de organización de los servicios y proponer mejoras a problemas concretos y cotidianos. Los ciudadanos podrán también proponer acciones para la necesaria reorientación de nuestro sistema sanitario hacia la promoción de la salud y la mejora de sus determinantes sociales.

   En la ADSPRM consideramos imprescindible ofrecer a todos los miembros de los Consejos la necesaria formación para una participación ciudadana en salud responsable y efectiva, y propusimos al Director Gerente del SMS que esa formación se ofreciera a través de la Universidad de Murcia, propuesta que sabemos está valorando. Por nuestro compromiso con promover la participación ciudadana la ADSPRM informó a Francisco Agulló de nuestra decisión de constituir un observatorio de los Consejos de Salud en la Región de Murcia, emitiendo informes periódicos sobre su desarrollo, dándole garantías de hacerlo con objetividad y el máximo rigor. Confiamos en que el primer informe que emitiremos en el presente año refleje que las Gerencias de las nueve Áreas Sanitarias están promoviendo el pleno desarrollo de sus Consejos de Salud y que éstos empiecen a dar sus frutos.

Propuestas para un nuevo modelo de financiación de la Sanidad pública

Fecha de Publicacion : 21/04/2017
Fuente : http://www.elmedicointeractivo.com/articulo/tribuna/propuestas-nuevo-modelo-financiacion-sanidad-publica/20170421152534111410.html
Autor: Manuel Martín García

   El modelo de financiación es fundamental para garantizar la calidad y sostenibilidad sistema sanitario público, especialmente en un sistema donde las competencias sanitarias han sido transferidas a las Comunidades Autónomas (CC.AA.). En segundo lugar estaría la política del Gobierno de Rajoy de reducir el gasto sanitario público (20 por ciento desde 2009) a pesar de que la crisis ha incrementado los niveles de enfermedad y reducido la recaudación fiscal. Entre 2007 y 2013 la caída de recaudación fue de 46.851 millones de euros (3,4 por ciento del PIB). Las CC.AA. han sido las Administraciones públicas que han soportado el mayor recorte de gasto social (Sanidad, Educación y Servicios Sociales) que descendió del 62,8 por ciento en 2013 al 59,7 por ciento en 2014 (Estabilidad Presupuestaria).

   En tercer lugar estaría la estrategia de desmantelamiento y privatización sanitaria: La desviación de gasto público al sector privado (creció un 52 por ciento en los últimos 10 años); la utilización de la colaboración Público Privada para financiar, construir y gestionar nuevos centros (ha multiplicado 7 veces su coste real); el aumento de la concertación con el sector privado (creció un 42 por ciento desde 2009 ); las externalizaciones de los servicios de apoyo (Sistema de Información Sanitaria, Centrales de Llamadas, Servicios de Logística, laboratorios centrales de los hospitales, servicios de diagnóstico por imagen, etc.), que han disparado los gastos por actividades que se realizaban con recursos propios. En cuarto lugar, el crecimiento disparatado del gasto farmacéutico (financiación de nuevos fármacos de elevado precio); de la compra de equipamiento tecnológico (RNM, TAC, etc.); y la medicalización y el consumismo sanitario de la población.

   El Modelo de Financiación Sanitaria: la historia de un desastre

   Antes del año 2001 el sistema se financiaba con fondos específicos que se repartían de acuerdo al porcentaje de población de cada Comunidad. A partir de ese año la Sanidad se integró en la financiación general y pasó a financiarse mediante el 30 por ciento del IRPF y el 35 por ciento del IVA recaudado en cada Comunidad); Impuestos Especiales transferidos por el Estado (40 por ciento por ventas de alcohol, tabaco y céntimo sanitario) y por impuestos cedidos previamente a las CC.AA. (patrimonio, sucesiones y donaciones, actos jurídicos documentados, e impuestos de trasmisiones patrimoniales). También se modificó la forma de reparto en base a la población mayor de 65 años (24,5 por ciento de total) y la insularidad (0,5 por ciento).

   El cambio de modelo se justificó en la necesidad de aumentar la transparencia, la suficiencia y la corresponsabilidad fiscal de las CC.AA. Sin embargo no se alcanzaron ninguno de estos objetivos: El sistema se volvió mucho más opaco y enrevesado, hubo que inyectar nuevos fondos estatales para evitar su quiebra, y la rigidez del modelo fiscal impidió hace que CC.AA. pudieran modificar los impuestos cedidos (incluso algunas CC.AA. eliminaron o redujeron algunos de los impuestos como los de Sucesiones o Capital para captar inversiones).

   Además el nuevo modelo a) No contemplaba indicadores de necesidades de salud ni los principales determinantes de gasto (farmacia y tecnología) para establecer el gasto sanitario y su distribución; b) Al perder la financiación sanitaria su carácter finalista (supone entre el 30 y el 40 por ciento del gasto público autonómico) se favoreció que una parte del mismo se destinara a fines no sanitarios; c) La financiación mediante impuestos indirectos (que gravan el consumo y la actividad económica) hizo que la Sanidad perdiera su carácter redistributivo.

   En 2005 se parchea el modelo repartiendo más dinero para pagar a proveedores y contener el malestar de los gobiernos autonómicos

   Cuatro años después se puso en marcha otro nuevo modelo (Ley 22/2009) que incrementó el porcentaje del IRPF y del IVA para la financiación autonómica (hasta alcanzar el 50% en ambos casos) y los impuestos al alcohol y el tabaco (pasaron del 40 al 58 por ciento). Aunque se incrementó un 10 por ciento la financiación autonómica, se mantuvieron los problemas estructurales del mismo.

   Para reducir las insuficiencias y desigualdades se crearon una serie de fondos: Fondo de Garantía de Servicios Públicos Fundamentales, destinado a que las comunidades ofrezcan un nivel similar; el Fondo de Suficiencia Global, para evitar que algunas autonomías pierdan fondos; y los fondos de Competitividad y Compensación (3,5 por ciento del total). El modelo además de difícil de entender mantuvo la insuficiencia del gasto, no redujo las diferencias entre las CC.AA.(445 euros entra la que más y menos recibe) mantuvo las tensiones entre ellas.

   Aunque debería haberse modificado en 2014, fue paralizado por Rajoy alegando la necesidad de mantener la Estabilidad Presupuestaria. El pasado 17 de enero la Conferencia de Presidentes acordó crear una Comisión de Expertos para elaborar otro Nuevo Modelo de Financiación Autonómica, antes de finalizar el año.

   Desde la FADSP proponemos una serie de medidas para la financiación sanitaria:

      1.- Garantizar la suficiencia financiera y la equidad, para lo que habría que incrementar los impuestos a los sectores económicamente más poderosos (que apenas pagan).
      2.- Modificar el sistema para que no descanse en impuestos indirectos , que incrementan la desigualdad y afectan al modelo de una sanidad redistributiva, y obligar a todas las CC.AA. a recuperar el impuesto de patrimonio y el de sucesiones.
      3.- Devolver el carácter finalista de la financiación sanitaria, obligar a las CC.AA. a destinar a la misma un montante similar y combatir el dumping social de algunas de ellas que reducen impuestos a las empresas y capitales para conseguir nuevas inversiones.
      4.- Dar transparencia al sistema, simplificando el sistema de cálculo y eliminando los actuales fondos de garantía o sostenibilidad. Crear una partida económica específica en los Presupuestos del Estado destinada a compensar las diferencias de financiación.
      5.- Utilizar para el cálculo del gasto sanitario indicadores de necesidades de salud: Enfermedades prevalentes, mortalidad, discapacidad, determinantes medioambientales y diferencias de recursos sanitarios.
      6.- Racionalizar el gasto priorizando la promoción, la prevención, la atención Primaria, la asistencia basada en la evidencia científica (protocolos, guías clínicas, vías clínicas) y el enfoque integral de los procesos asistenciales
      7.- Controlar el crecimiento irracional del gasto farmacéutico que alcanza la astronómica cifra de 17.000 millones de euros (2º lugar mundial) que sigue aumentando (8 por ciento en farmacia y 26 por ciento en hospitales), controlado a laboratorios (marketing) , los prescriptores (racionalización de las decisiones) y la población (información contra la medicalización)
      8.- Crea una Agencia Estatal para evaluar y controlar las nuevas tecnologías antes de introducirlas en el sistema.

En Marea denuncia la "irresponsabilidad" de la Xunta por permitir la venta del Xeral-Cíes a un precio "irrisorio"

Fecha de Publicacion : 01/04/2017
Fuente : http://www.farodevigo.es/gran-vigo/2017/04/01/marea-denuncia-irresponsabilidad-xunta-permitir/1652663.html
Autor: Sandra Penelas

Defensa de la Sanidad Pública se suma a las críticas ante una subasta "a precio de saldo" de un centro "pagado con el dinero de todos"
La diputada autonómica de En Marea Eva Solla denuncia la "irresponsabilidad" de la Xunta por permitir que la Tesorería de la Seguridad Social saque a subasta el Xeral-Cíes "a un precio irrisorio" a pesar de las "elevadas necesidades sanitarias" que presenta la ciudad. 

"No entendemos que un centro en una situación absolutamente privilegiada, al que se han destinado fondos públicos y que está dotado con quirófanos, área de reanimación y habitaciones acabe en manos de una empresa privada no sabemos con qué intereses y a un precio irrisorio", critica. 

Según el anuncio publicado en el BOE esta misma semana, el antiguo policlínico saldrá a subasta el 15 de mayo por 3,5 millones de euros. "Es una mala noticia para la ciudad y no nos extrañaría que acabe en manos de una empresa sanitaria o sociosanitaria a pesar de que Vigo necesita, por ejemplo, una residencia pública. Todavía está sin decidir qué se hará con el centro de A Doblada, pero la ciudad ya ha perdido el de Coia y, debido al proyecto de la Ciudad de la Justicia, también el anexo I del Xeral, que iba a contar con un centro de alta resolución para realizar pruebas diagnósticas. Nosotros pedimos visitar estas instalaciones pero Presidencia nos dice que es imposible", añade Solla. 

La diputada de En Marea reprocha a la Xunta la falta de una planificación sanitaria del área. "El nuevo hospital no tiene el número de camas ni los servicios previstos. Y en Vigo se necesitan servicios accesibles en el centro", insiste Solla, que preguntará en el Parlamento por la subasta del Xeral-Cíes. 
A las críticas de En Marea se suma la Asociación Gallega para la Defensa de la Sanidad Pública. Jesús Araújo lamenta la "política de tierra quemada" que la Xunta aplica a las infraestructuras sanitarias que "Vigo tanto necesita". 

El colectivo propone que el policlínico albergue un centro sociosanitario en pleno centro de la ciudad que resolvería el "déficit" de plazas en lugar de entregarlo a la Seguridad Social "para una subasta a una entidad privada a precio de saldo cuando fue pagado con dinero de todos los ciudadanos". Por ello, solicitan la paralización del proceso y una "reordenación" de las necesidades asistenciales de Vigo tras el cierre del Xeral.

El copago deja sin medicamentos al 13,4% de los pacientes

Fecha de Publicacion : 01/04/2017
Fuente : http://www.bez.es/646421665/El-copago-de-medicamentos-y-el-gasto-farmaceutico.html
Autor: Luis Palomo

Que el copago de medicamentos fuerza a muchas personas con pocos recursos a dejar de tomarlos es algo que observan con cierta frecuencia los médicos de atención primaria. Puede servir de ejemplo el caso real de un paciente de unos 50 años en situación de paro, que percibía una prestación de unos 400 €/mes, que sufrió un infarto, que pidió a su médico de cabecera que le cambiara la medicación recetada en el hospital porque el importe de las recetas rondaba los 100 €/mes, y no los podía pagar.


Cuando se habla de copago pensamos sobre todo en los pensionistas. Mucha gente opina que un pensionista no dejará de tomar la medicación porque su aportación no excederá de 0,27 euros/día, como no deja de comer si paga 1 euro/día por la barra de pan. Pero lo cierto es que las encuestas realizadas a pacientes de los centros de salud de Madrid muestran que, como consecuencia de los copagos establecidos en 2012, el 13,43% de los entrevistados ha dejado de consumir algún medicamento por motivos económicos, todos ellos estaban en el grupo de ingresos familiares inferiores a 1.000 euros. El mayor porcentaje de quienes dejaron de tomar medicamentos eran del grupo de parados; luego del de pensionistas y el menor del grupo con trabajo.

Los defensores del copago

Los defensores del copago hablan de copagos evitables, y de regular que los pacientes que tienen que adelantar mucho dinero no deban hacerlo, para evitar abandonos de tratamiento. Sin embargo, la realidad es que se ha introducido una barrera en el acceso a los medicamentos prescritos para un sector de la población que es precisamente el que tiene menos ingresos; es decir hay una desigualdad en el acceso a los medicamentos con un gradiente económico, y en el grupo con enfermedad crónica.

La literatura internacional muestra que los copagos aumentan la no adherencia a los tratamientos y que empeora el uso adecuado de los medicamentos. En España, ni ha habido mejoras de la equidad ni ha habido ahorro farmacéutico, dos de los objetivos perseguidos por la Administración al incrementar en 2012 el copago. Además, en un estudio reciente se ha descrito que hasta el 7,8 % de los pacientes españoles pensionistas con problemas cardiacos dejan de tomar algunos de los medicamentos prescritos. El copago afecta tan negativamente a la adherencia a los tratamientos prescritos que los resultados pueden ser catastróficos, en términos de seguridad para el paciente pero también económicos. Tan es así que una aseguradora americana pasó a financiar al 100% (copago 0) el tratamiento de la insuficiencia cardiaca congestiva después de demostrar en un estudio piloto el efecto negativo del copago previo .


En los últimos años se viene insistiendo también en la conveniencia de poner en marcha un centro que evalúe de manera independiente y transparente los nuevos medicamentos
Estas reflexiones en torno al copago vienen a cuento de su nula influencia para reducir el gasto farmacéutico. Comprobamos una y otra vez cómo se favorecen medidas que esquivan las causas primeras del imparable incremento de la factura farmacéutica. Éstas son la difusión de nuevas tecnologías sanitarias, a menudo muy efectivas pero también muy costosas (tratamiento de la hepatitis C), y la distribución asimétrica del poder en el mercado sanitario, que favorece a la oferta por encima de la demanda.

Este poder asimétrico tiene como consecuencia que los gestores públicos solo parecen capaces de instaurar medidas destinadas a penalizar el consumo (copagos), o a presionar la prescripción directa de los médicos de atención primaria (necesidad de visados de inspección para algunos productos, incentivos a recetar menos, incentivos a la supuesta mejor calidad de prescripción). Sin embargo, nada se hace sobre el omnímodo poder de la industria farmacéutica; ni sobre la calidad de los nuevos medicamentos; ni sobre los requisitos para incluir en la financiación pública nuevas moléculas, que cada vez aportan menos a la salud colectiva pero cada vez cuestan más al erario público y a los usuarios; ni sobre el comportamiento científico y profesional de muchos médicos abducidos por las nuevas tecnologías, poco sensibles a las condiciones particulares de los pacientes y nada alineados con los objetivos salubristas y de justicia distributiva del sistema sanitario.

Centro de evaluación

En los últimos años se viene insistiendo también en la conveniencia de poner en marcha un centro que evalúe de manera independiente y transparente los nuevos medicamentos. Algo similar al NICE inglés. Se trataría de tener una medida independiente de la aportación a la salud de cada nueva medicina, en los términos que importan al paciente (beneficios, riesgos, inconvenientes y costes) y en el balance coste-beneficio para el conjunto de la asistencia sanitaria y, en su caso, para su financiación por el sistema sanitario público.


Cada vez son más insistentes las peticiones de transparencia e independencia para las sociedades profesionales médicas y para los médicos individuales
Afortunadamente cada vez son más insistentes las peticiones de transparencia e independencia para las sociedades profesionales médicas y para los médicos individuales, así como las iniciativas que persiguen visibilizar las intenciones confesas e inconfesas de la industria farmacéutica, y que abogan por unas relaciones independientes de la política con la industria (eliminar las denominadas puertas giratorias), y por alejar la actividad médica de los “humos industriales”, como promueve en España NoGracias.

Para el caso concreto del infarto de miocardio, en los Estados Unidos se ha comprobado en algunos estudios que la eliminación de los copagos para los fármacos prescritos después del infarto no empeoró los resultados en salud; que al mejorar la cobertura de medicamentos recetados aumentó la adherencia a los tratamientos; y que descendió la tasa de eventos vasculares mayores. Por su parte, la reducción del gasto del paciente no supuso incrementos en los costes generales de salud.

Volviendo al caso del paciente infartado aludido en el primer párrafo, si el cardiólogo que le dió el alta hubiera sido menos proclive a estar a la última de tal nueva medicación a cada cual más costosa, y hubiera sido más sensible a las condiciones socioeconómicas del enfermo, habría encontrado una medicación tan eficaz pero más barata, tanto para el paciente como para el sistema sanitario. Menos mal que hubo un médico de cabecera capaz de enmendar la plana al prestigiado cardiólogo.

Sería necesario, sin embargo, que los otros mecanismos de control de la prescripción y el gasto farmacéutico que se han citado, si funcionan de verdad, no exigieran mecanismos de solución de problemas in extremis.