FADSP Federacion de Asociaciones en defensa Sanidad Publica

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El problema de las Urgencias Hospitalarias de Madrid es el resultado de las políticas sanitarias del PP

Fecha de Publicacion : 16/12/2017
Fuente : http://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/problema-urgencias-hospitalarias-madrid-resultado-politicas-sanitarias-pp/20171216110158146376.html
Autor:  Marciano Sánchez Bayle

Todos los años, mas o menos por estas fechas, los “irresponsables” de la administración sanitaria descubren que hace frío, que aumentan las infecciones víricas y/o la gripe, y que las urgencias hospitalarias se convierten en un caos donde los enfermos se hacinan y pasan días a la espera de una cama en hospitalaria, en medio de escenas caóticas y claramente lesivas para la intimidad y la dignidad de las personas.

Como siempre también las “autoridades” (consejero de Sanidad, presidenta de la Comunidad) lo niegan todo, lo que aunque sea algo previsible por repetido, resulta mas que sorprendente pues son hechos perfectamente comprobables, por la población, por los medios de comunicación y por ellos mismos si se arriesgasen a acercarse a los centros sanitarios.

Obviamente esta situación es la consecuencia lógica de una política sanitaria centrada en los recortes, deterioro y desmantelamiento de la Sanidad Pública regional, que entre otras cosas ha logrado que después de abrir 11 nuevos hospitales el número de camas del sistema público haya disminuido en 1.500. Su consecuencia son las serias dificultades que tiene el sistema sanitario para reaccionar ante cualquier pico de la demanda asistencial, que acaba saturando las urgencias hospitalarias y sometiendo a los pacientes a hacinamiento y condiciones indignas.

Los recortes de personal, el cierre de camas, la desinversión en la Atención Primaria, así como el abandono de las políticas de planificación, coordinación, promoción y prevención llevan tiempo erosionando el sistema sanitario público madrileño.

La Consejería ha reaccionado prometiendo la contratación de 180 profesionales para reforzar las urgencias, pero evidentemente no es la solución sino solo un parche, por supuesto el problema mejorara algo al haber mas personas para la asistencia que podrán agilizarla y mejorarla, pero si no se incrementan significativamente el número de camas disponibles en los hospitales el problema seguirá existiendo y lo único que se conseguirá es disimularlo un poco porque la clave esta en conseguir que los enfermos, cuando se decide su ingreso puedan pasar rápidamente a una cama hospitalaria.

Y mientras tanto sieguen hablando de “humanización”, como si pudiera humanizarse la asistencia sanitaria que se presta en un pasillo donde el aseo o las necesidades fisiológicas carecen de la necesaria intimidad. En este contexto las políticas de “humanización” de la Consejería de Sanidad quedan en evidencia como lo que realmente son, un ejercicio de propaganda y demagogia que intenta encubrir una realidad más precaria y de deterioro de la calidad asistencial.

Los resultados de la política de recortes, deterioro y privatizaciones que el PP lleva 16 años aplicando a la Sanidad Pública madrileña buscando sus desmantelamiento y desprestigio, da sus frutos esperados. Una vez más hay que reclamar un cambio en la política sanitaria, recuperar las camas y el empleo perdido en los hospitales públicos, acabar con las privatizaciones y garantizar una financiación suficiente de la Sanidad Pública.

La Atención Continuada a los pacientes pluripatológicos frente a la Medicina de precisión

Fecha de Publicacion : 06/12/2017
Fuente : https://www.saludadiario.es/opinion/la-atencion-continuada-a-los-pacientes-pluripatologicos-frente-a-la-medicina-de-precision
Autor:  www.adspsalamanca.org

La Medicina de precisión está de moda. Se describe como una Medicina orientada a la genética específica de cada persona, especialmente implicada en el campo de la Onco-Hematología, con tratamientos muy caros dirigidos a grupos reducidos de población y, por lo tanto, con un impacto de salud muy pequeño.

Frente a esta práctica de una Medicina casi matemática, los médicos generalistas (médicos de Atención Primaria, internistas y geriatras) nos enfrentamos a las necesidades asistenciales de las personas mayores. A medida que cumplimos años, el número de enfermedades crónicas va haciendo su aparición, de manera que conviven, con mayor o menor simbiosis, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, la insuficiencia cardiaca, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica y la anemia, por poner un ejemplo de enfermedades que se agrupan con frecuencia en un mismo organismo.

La pluripatología ha llegado para quedarse.

Estos pacientes pluripatológicos sufren muchas transiciones asistenciales, entendidas como consultas constantes a su médico de Atención Primaria, a Urgencias y a múltiples y variados especialistas hospitalarios. Estos pacientes sufren también de polifarmacia, es decir, la toma de múltiples fármacos que, de manera más o menos imprecisa, van sumándose al tratamiento de su pluripatología. Por otro lado, muchos son personas frágiles, dependientes, con pocos recursos económicos que precisarían de una asistencia social más profunda y establecida.

Frente a los pocos que se beneficiarán de una Medicina matemática, hay miles de personas frágiles que precisan de una Medicina basada en la continuidad de los cuidados. En este sentido, hay que potenciar las iniciativas que pretenden la atención global del paciente frágil y pluripatológico.

La Medicina de precisión aplicada a este grupo de pacientes implicaría cuidados sociosanitarios precisos e individualizados a las necesidades de cada uno.Todo ello pasaría por la necesidad de fomentar la continuidad de la atención, con equipos que incluyan un médico de Atención Primaria que se implique seriamente en este grupo de pacientes, una Enfermería empoderada y resolutiva, un médico internista que haga de enlace hospitalario, una correcta valoración geriatrica y una potente red de asistencia social.

Queda de esta manera conformado el marco de una Medicina de precisión, que es la que el paciente pluripatológico precisa.

El presupuesto de la Xunta de Galicia para 2018 empeorara el sistema sanitario público

La Xunta de Galicia acaba de presentar el proyecto de presupuesto para 2018, y si vemos las cifras nos daremos cuenta de que su objetivo fundamental es mantener e incrementar la privatización sanitaria, tal y como se va demostrar a continuación:

1.- Aumenta el gasto destinado a privatizacion

Si sumamos las partidas destinadas a gestión privada, conciertos, externalizaciones (limpieza y energía) y el gasto en medicamentos y material sanitario, incluidos en los capítulos 2 y 4 (tabla 1) se constata que el gasto en privatización es muy abultado.

2.- Se reduce el gasto de personal

A pesar de que el Sergas es una organización de profesionales, donde la herramienta de trabajo fundamental es la inteligencia y el conocimiento, el Capítulo I de personal (44%) pierde fuerza con respecto al gasto en privatización, siguiendo la tendencia de los últimos años

3.- Se recorta el gasto en Atención Primaria

Supone el 13 % del total, a mucha distancia del 25% recomendado por el Ministerio de Sanidad en el Acuerdo Estatal AP-21 y del acordado en el “Plan de Mellora de AP” de 2008, consensuado con sindicatos y profesionales.

Tabla 1: Proyecto Orzamentos Xunta 2018 (en millones de euros)

cuadro sanidad1

En todas las Eoxis (Estructuras de Xestión Integrada), que subordinaron la gestión de los Centros de Salud a las gerencias hospitalarias, el gasto en privatización supera el gasto en personal salvo en Pontevedra que es el área con mayor porcentaje en AP y menor gasto en privatización, y que precisamente es la que tienen menor lista de espera de todo el Sergas. Por el contrario, el área de Vigo, que tiene el porcentaje más bajo de gasto en AP (11,2%), el más alto en privatización (60%) y el menor gasto en personal (20% inferior a la media del Sergas), es la que presenta las listas de espera más largas, solo superadas por el hospital privado concertado POVISA, muestra de que la gestión pública supera a la privada, como ya se ha demostrado en otras CCAA.

 4.- Sigue aumentando la partida para gasto farmacéutico

La situación actual ya es crítica en Galicia, una de las regiones del mundo con mayor gasto en fármacos y mayor consumo innecesario de fármacos:

España (2015) es uno de los países con mayor gasto farmacéutico según PIB (1,56%), ocupando el 6º lugar del mundo, solo 3 puestos por debajo de EEUU, mientras que Suecia gasta un 1.06% del PIB y Dinamarca menos de la mitad que España (0,71%).

Dentro de España, Galicia ocupa el 2º lugar tanto en GFP en recetas -20% superior como en Gasto privado -13% superior (Tabla2).

          Tabla 2

cuadro sanidad2

Estos datos de Gasto Farmacéutico Público (GFP) solo incluyen el gasto en Recetas (capítulo 4), el que más ha disminuido, debido en parte a la utilización de genéricos, pero también por el mayor gasto en fármacos por parte de los ciudadanos, en relación con las medidas del decreto 16/2012 (copagos y desfinanciación de fármacos). Sin embargo, el gasto que más crece es el Gasto Farmacéutico Hospitalario (GFH), debido a la acumulación de nuevos medicamentos, siempre costosos, no siempre eficaces.

En el año 2015 este gasto se disparó en el Sergas debido a los fármacos de la hepatitis C, alcanzando la escandalosa cifre de 434 M de euros. Desciende en 2016 hasta los 373 M, pero vuelve a ascender en 2017 hasta los 415 M e euros, un incremento de 11,1%, seis veces mayor que la media estatal, a pesar de que el coste en medicamentos para la hepatitis se redujo a la mitad.

El Gasto farmacéutico Público total (GFT) está en torno a 1115 M de euros en 2017 en Galicia (700M de euros en Recetas + 415 M de euros de GFH), un 5,2% superior a 2016. Casi 1 de cada 3 euros públicos se consume en medicamentos, sin incluir gastos farmacéuticos no contabilizados como los de los conciertos con la sanidad privada, especialmente el de Povisa y el centro Oncológico de Galicia (tampoco se considera el consumo de fármacos con financiación estatal, como los de las Mutualidades de funcionarios).

En el año 2017 el Ministerio de Sanidad comienza, por fin, a hacer públicos los datos de GFH (datos de los 5 primeros meses de 1917 (Tabla 3).

Galicia en 2017 es la 2ª CA en GFH en los 5 meses estudiados, 49% mayor que la media Estatal, como es la Comunidad que menos gasta en cada envase (34% inferior a la media de las CCAA), el elevado gasto en farmacia hospitalaria en el Sergas se debe al enorme consumo de fármacos por persona, 72% superior a la media de todas las CCAA, y muy por encima de CCAA con similar o mayor índice de envejecimiento, como Asturias o Castilla León.

Tabla 3: Gasto farmacéutico Hospitalario de Enero a mayo de 2017 y gasto total en M de euros. Numero de envases y población en Millones. Envases persona y GFH en

euros/persona

cuadro sanidad3

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Fuente: Ministerio de Sanidad

Según el proyecto de presupuestos para 2018 la Xunta pretende aumentar este consumo

La Xunta incrementa en 249 M de euros el GSP para 2018. El 70% de este incremento (171 M) se consume en fármacos y privatización, y solo el 30% (78 M) en personal, a pesar de los grandes recortes en capítulo 1 de los últimos años (Tabla 4). Esto agravará el círculo vicioso de consumo innecesario de fármacos/ incremento de efectos adversos/más consumo de fármacos:

Tabla 4

cuadro sanidad4

Así, el consumo hospitalario de antibióticos (AB), se encuentra en España 16 puntos por encima de la media europea, según la Agencia Europea del medicamento (EMA), y Galicia es una de las mayores consumidoras.

En el año 2016 (datos del Sergas) se prescribió al menos una pauta de AB (con receta) a más de la tercera parte de la población gallega (39 % de las mujeres y al 30 % de los hombres), un 13% mayor que hace únicamente 3 años, sin incluir el autoconsumo (los AB son el tercer fármaco dispensado sin receta en las farmacias, a pesar de su prohibición) y los recetados en la sanidad privada (total oscurantismo al respecto). Según el propio Sergas, los niños gallegos son los mayores afectados. Consumen entre 2 y 3 ciclos de AB en los 3 primeros años de vida, innecesarios y por lo tanto perjudiciales en la mayoría de los casos (el 90% de las infecciones son víricas y no deben tratarse con AB). 

Este abuso produce resistencias que incrementan el gasto sanitario y la mortalidad, que ya supera a las muertes por los accidentes de tráfico, aunque la Xunta haga muy poco para evitarlas, más allá de campañas de marketing, de escasa eficacia.

El consumo de Estatinas (para el colesterol) está más que disparado. Se ha multiplicado por 4 en 10 años, y lo consumen gran parte de los mayores de 75 años, a pesar de no estar indicado más que en un pequeño porcentaje de personas en este grupo de edad, según informe de evaluación del propio SNS, y de que pueden producir efectos adversos que empeoran su calidad de vida.

5.- El presupuesto para salud pública se encuentra en niveles inaceptables. Solo existe una raquítica partida de 11,5 M de euros, un 0,3% del GSP total para 2018.  Sin embargo, existe suficiente evidencia de que la mejora en los hábitos de vida produciría una caída drástica del cáncer y de la obesidad, la hipertensión, la artrosis, la depresión, la diabetes, el colesterol, y del dolor que provocan estas patologías, y por lo tanto del consumo y del gasto en los fármacos que tratan estas dolencias, los más recetados en el Sergas (uno de cada 4 gallegos consumen habitualmente fármacos para el dolor, uno de cada seis para la HTA y  tranquilizantes o antidepresivos, uno de cada siete estatinas y omeprazol, y una parte no despreciable de gallegos consumen todos ellos).

Mientras tanto, a pesar de que el hábito de fumar es una de las mayores lacras sanitarias, causante de una alta morbi-mortalidad (Cáncer de pulmón, EPOC, IAM) y de un 15% del gasto sanitario (público+privado), existe cada vez mayor dejación del gobierno gallego en la lucha contra el tabaquismo. Esto se refleja en la caída a la mitad de las multas por incumplimientos de la ley antitabaco, mientras las muertes por cáncer de pulmón se han disparado un 70% en las mujeres gallegas en la última década. ?

La privatización creciente y el consiguiente incremento desmesurado del consumo innecesario de fármacos y tecnologías se consigue a base de una enorme presión de las Multinacionales que infiltran el Sergas, gracias a un fuerte apoyo del gobierno de la Xunta y a una tupida red de conflictos de interés, que asfixian el sistema y empeoran los hábitos de vida y la salud de la población gallega.

El sistema de contratación está obsoleto

La contratación de profesionales sanitarios se basa en dos grandes pilares: las bolsas de empleo y las oposiciones. Con la apariencia de sistemas justos y proveedores de estabilidad laboral, gozan de una gran aceptación en general. Sin embargo, dejan muchos cabos sueltos que frenan el progreso y la carrera por alcanzar una atención sanitaria de la mejor calidad posible.

Evaluar los méritos, aptitudes y actitudes de los profesionales es una tarea difícil, y tanto bolsas de empleo como oposiciones intentan ofrecer una solución. Sin embargo, estos sistemas ya no se adaptan a las exigencias de nuestro tiempo.

Uno de los principales problemas es que meten a todos los profesionales en el mismo saco. No valoran ni el trabajo personal ni la subespecialización. En el momento actual la Medicina no sólo está dividida en las diferentes especialidades médicas o quirúrgicas, sino que cada una de éstas tiene distintas subespecialidades, y esta subespecialización (llevada a cabo dentro de los límites de la cordura) permite mejorar la atención sanitaria y, por tanto, es una tendencia que cada vez se extiende más. No es lo mismo un neurólogo que se dedique a enfermedades vasculares o a esclerosis múltiple. O un internista especializado en enfermedades autoinmunes o infecciosas.

El sistema de contratación actual permite que un profesional monte una unidad especializada a lo largo de años, y cuando se jubile (o le desplacen por una oposición o un concurso de traslados) venga otro cuyos conocimientos en ese campo sean muy precarios. Todo ese esfuerzo personal por construir y profundizar en un campo, tirado a la basura. Un paso atrás en la evolución del sistema sanitario. ¿Cuántos pasos atrás nos podemos permitir?

Para crecer y alcanzar la excelencia profesional hace falta valorar el esfuerzo y trabajo personal de cada uno: de los que ya trabajan en tu institución y de los que están por llegar. La estabilidad laboral debería depender de la profesionalidad y el trabajo, y no simplemente del hecho de haber aprobado un examen. Y a la hora de contratar personal nuevo, debería de poder hacerse de forma dirigida en función de las necesidades del servicio, y no verse obligados a contratar "al siguiente de la lista", sin tener siquiera oportunidad de comprobar si se adapta al perfil que se necesita.

Si queremos mantener una atención sanitaria de calidad, garantizando que se basa en los últimos avances en Medicina, es necesario que se afronte este problema y se modernicen los sistemas de contratación.

Las academias MIR y las Facultades de Medicina (y II)

Fecha de Publicacion : 15/11/2017
Fuente : https://www.saludadiario.es/opinion/las-academias-mir-y-las-facultades-de-medicina-y-ii
Autor: Miguel Barrueco Ferrero

A raíz de la publicación en 'Salud a Diario' de la columna sobre la formación de los alumnos en las facultades de Medicina y las academias MIR, en la que analizaba el impacto negativo que tienen estas últimas en los programas docentes de las facultades y en la que proponía como una solución provisional, a la espera de reformas de mayor calado en los planes docentes, adelantar la fecha de examen MIR, mi compañera Gloria Alonso, médico del hospital y columnista en 'Salud a Diario', me comentaba que con la formación que reciben los alumnos en las facultades no podrían enfrentarse al examen con garantías.

Me proponía un símil que me ha hecho reflexionar: los concursos televisivos sobre cultura general no los gana la gente más culta, los gana gente que se ha profesionalizado en este tipo de concursos y dedica mucho tiempo a aumentar conocimientos y, sobre todo, a preparar el método.

Es cierto que algo parecido sucede con el MIR: no siempre los que sacan las mejores notas serán, presumiblemente, los mejores médicos, y ello es así porque la prueba solo vale para establecer puntos de corte, para discriminar, pero no es válida para valorar conocimientos y mucho menos aptitudes y actitudes, que son muy importantes para ser un buen médico.

No obstante, sigo pensando que realizar el examen MIR al finalizar el curso académico es una buena idea por varios motivos.

El primero, porque sería más justo desde el punto de vista social. Evitaría un gasto muy elevado a las familias de alumnos que no pueden permitirse, o lo hacen con grandes sacrificios, financiar la academia después de haberse sacrificado para que sus hijos estudien Medicina.

En segundo lugar, porque los alumnos de todas las facultades estarían en las mismas condiciones: se les examinaría de lo que han aprendido durante seis años en todas y cada una de las facultades de Medicina. El factor diferencial sería la formación que imparte cada facultad, y no la preparación de las academias. Ello, además, permitiría juzgar directamente la formación que imparten las facultades y, entonces, el examen si sería un ranking de la calidad docente.

El tercer motivo es que, al cambiar la filosofía del examen, éste debería modificarse para pasar de ser un simple procedimiento de establecimiento de puntos de corte para ajustar la demanda a la oferta de plazas, a ser un examen más lógico y racional que permitiera valorar aspectos esenciales de la formación médica que ahora no incluye.

Sin duda es un problema de difícil solución por la cantidad de interlocutores e intereses implicados, y exige un cambio de cultura. Si se está debatiendo el tema de la troncalidad, es decir, si pretendemos reformar la casa por dentro, quizás tampoco estaría mal reformar la puerta de entrada a la casa.