FADSP Federacion de Asociaciones en defensa Sanidad Publica

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35 años defendiendo la Sanidad Publica

Sanidad Pública y medicina privada

Fecha de Publicacion : 05/02/2015
Fuente : http://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/sanidad-publica-y-medicina-privada/20150205122927112142.html
Autor: Marciano Sánchez Bayle

Cuando se puso en marcha el actual Sistema Nacional de Salud, a partir de 1986, existía una situación muy enrevesada en la que un número muy importante de los profesionales sanitarios tenían varios puestos de trabajo en el sistema público (que estaba fragmentado) además de en el sector privado. La normalización de los horarios en la Sanidad Pública, la jerarquización de los especialistas y el desarrollo del nuevo modelo de Atención Primaria, así como la aplicación de la ley de incompatibilidades y la exigencia del cumplimiento horario clarifico esta situación. El paso siguiente fue la aparición de la dedicación exclusiva en la Sanidad Pública en 1987 que incentivaba a aquellos profesionales que solo trabajaban en el sector público y que aunque inicialmente fue voluntario (el 70% de los profesionales se acogió a esta fórmula), se suponía se iría extendiendo progresivamente a todos los profesionales mediante su exigencia en todas las nuevas contrataciones.

Posteriormente la mayoría de las CCAA eliminaron esta exclusividad y alguna la dejo solo para cargos con responsabilidades organizativas (jefaturas de servicios, etc).

Es obvio que la separación nítida entre el trabajo en el sector público y el privado es importante para evitar la competencia desleal (de hecho las grandes empresas suelen exigirla a sus trabajadores con un cierto nivel de cualificación).

Además lo mas frecuente es que los profesionales que trabajan exclusivamente en el sector público tengan una dedicación mayor que los que están pluriempleados y trabajan simultáneamente en el sector público y privado, y es evidente que la dedicación exclusiva permite una mayor disposición de tiempo para su actualización profesional y, sobre todo, permite evitar el potencial conflicto de intereses de quienes simultanean el trabajo en el sector público y el privado, conflicto de intereses que favorece el que se detraigan recursos del sistema público  en beneficio de la privada, potenciando los comportamientos oportunistas como el absentismo, el incumplimiento horario,  el desvío de pacientes al sector privado,  la demanda inducida, la selección de pacientes y la apropiación y/o el uso indebido de los recursos públicos para fines privados. Aunque tampoco puede olvidarse que hay muchas circunstancias individuales y que hay personas que comparten con total honestidad la práctica pública y la privada. La exclusividad de los médicos del sistema público resulta así beneficiosa para el buen funcionamiento de la Sanidad Pública y debe ser defendida y potenciada, muy especialmente en quienes tienen responsabilidades de organización y gestión en los centros públicos.

La no existencia de la dedicación exclusiva supone un beneficio colateral para el sector privado porque le permite contar con profesionales  mas cualificados y motivados y que difícilmente trabajarían solo en centros privados (donde la investigación y la docencia son generalmente inexistentes o están muy poco desarrolladas), y con muy bajas retribuciones (puesto que se trata de un complemento de los salarios del sector público), y tiene además un efecto negativo sobre el empleo favoreciendo el paro profesional.

Con ser este el caso mas visible y mas frecuente, la penetración de los intereses privados en el sistema público es muy importante y esta presente en muchos aspectos que son estratégicos para el buen funcionamiento de la Sanidad Pública, los mas notables la formación continuada de los profesionales sanitarios, financiada mayoritariamente por las empresas farmacéuticas y/o de tecnología, que potencian la utilización inapropiada de los recursos, y la investigación  que cada vez pivota mas sobre los intereses y el control de las multinacionales, lo que supone que se oriente hacia las estrategias empresariales y no sobre los problemas de salud de la población, y que acabe generando patentes de avances que, pese a haberse generado en gran parte con recursos públicos, solo favorecen al sector privado. Mas recientemente se esta generalizando la utilización de los centros públicos para las prácticas de estudiantes de las universidades privadas, en mas de un caso postergando a los que provienen de los centros públicos.

¿Cual es el grado de privatización de nuestro sistema sanitario?. No resulta fácil de saber porque la ausencia de transparencia es la norma y los datos internacionales comparativos nos sitúan en 2011. En este año el gasto privado español se situaba  en el 27% (un 1,7% mas que en 2009 y un 4,7% más que en 1995, año en que fue menor el % de gasto privado). Por otro lado el gasto de bolsillo, lo que pagamos directamente en servicios sanitarios alcanzo el 20,7% en 2011 (el 18,9% en 2009), es decir la privatización de la financiación se ha incrementado en nuestro país de manera importante, probablemente como efecto de los copagos y los recortes en gasto público. Por otro lado esta privatización tiene una presencia muy distinta según las CCAA, en el Informe sobre privatización sanitaria en las CCAA la puntuación iba desde 23 para Madrid (la más privatizada) hasta 9 en Extremadura, la que menos, con datos de 2012 y 2013. Existe mucha evidencia de que la mayor presencia del sector privado supone sobrecostes y desigualdades en el acceso a la atención sanitaria.

El objetivo central debe ser separar nítidamente la Sanidad Pública del sector privado, lograr que los profesionales que trabajan en uno y otro sector sean distintos y eliminar la interpenetración de intereses privados en la práctica profesional en el sistema sanitario público. ¿Cómo abordar el problema?. Primero decir que no es fácil porque la penetración de los intereses privados en el sistema sanitario público es difusa y prácticamente ubicua, luego señalar que existe una coyuntura favorable en el sentido de que se ha generado un importante paro profesional y la delimitación entre el sector público y el privado puede ser una  fuente significativa de creación de empleo. En este orden de cosas habría que conseguir:

    1.- Recuperar la dedicación exclusiva de los profesionales del sistema sanitario como un concepto central en la política de personal, incentivándola adecuadamente
    2.- Habría que establecer un sistema transitorio en el que todas las nuevas contrataciones llevarían aparejada la dedicación exclusiva y las personas con plaza en propiedad podrían optar a acceder a la misma o quedarse en la situación actual.
    3.- Las plazas con capacidad organizativa y/o de gestión deben de tener dedicación exclusiva sin excepción.
    4.- Debe de exigirse el cumplimiento de la ley de incompatibilidades en cuanto al personal que trabaja en los centros sanitarios que reciben financiación pública (conciertos, etc)
    5.- Hay que garantizar mecanismos de formación continuada desde el sistema sanitario público independientes de la industria farmacéutica y tecnológica
    6.- Debe regularse estrictamente la información que se facilita en los centros sanitarios públicos por parte de la industria, en todo caso siempre garantizar que se hace fuera del horario de trabajo.
    7.- Debe establecerse la obligación de declarar todas las ayudas económicas, cualquiera que sea su forma concreta, que pudieran recibirse de la industria o de entidades privadas, incluyendo fundaciones y oenegés.
    8.- Hay que reservar los centros públicos para las prácticas y la formación de los estudiantes de las universidades públicas.
    9.- Hay que crear un fondo público de investigación biomédica que reciba como mínimo el 1% del presupuesto sanitario y que sea gestionada por una agencia pública de investigación.

Tenemos que avanzar en este sentido y hacerlo de manera decidida, porque hay que ser conscientes que lo que se llama “colaboración público – privada” no es más que un eufemismo para favorecer los negocios privados con fondos públicos, y ahí solo ganan unos pocos y perdemos la mayoría de la población y de los profesionales.

Veronique Nzazi y Samuel Kabamba

Fecha de Publicacion : 06/03/2017
Fuente : http://www.alberguelarivera.com/adspsalamanca_org/70-sanidad-sana/1035-veronique-nzazi-y-samuel-kabamba
Autor:  Emilio Ramos Delgado

   Podríamos hacernos, una vez más, la pregunta de hasta qué punto es necesario tener un buen sistema de salud público. Puede que, si tenemos un nivel de renta adecuado y vivimos en un país como España, puedan hacernos dudar los atractivos anuncios de televisión presentados en hora punta , en los intermedios de programas progres, y que nos intentar vender las supuestas excelencias de los seguros privados de salud. Puede que si vivimos en España seamos conscientes del valor que tiene la educación y el sistema de salud público de calidad. Pero si la pregunta se hace en un país pobre la respuesta es un anhelo , se ve la organización de lo común de un país como España como una meta a alcanzar , casi como lo perfecto.

   No debemos olvidar que uno de los logros más aplaudidos de la administración Obama en USA ha sido la implantación parcial de un sistema de salud público que permitirá a muchos norteamericanos no arruinarse si caen enfermos . En los países pobres, en muchas ocasiones, ni siquiera con dinero es posible tener acceso a cuidados sanitarios de calidad. Es verdad que esto no es asi en todos los países pobres, en Cuba los ciudadanos tienen acceso a cuidados de salud de calidad e incluso la exportación de esos cuidados de salud supone una fuente de ingresos para el país .
Estas reflexiones me ha parecido necesario ponerlas hoy aquí, una vez mas ,después de saber que una madre y su hijo de cuatro años , Veronique Nzazi y Samuel Kabamba han muerto ahogados el 14 de enero de 2017, al intentar cruzar el Estrecho de Gibraltar para llegar a España, buscando cuidados sanitarios de los que no podían disponer en su país , el Congo. Que han muerto porque se les negó el visado sanitario de entrada en la Unión Europea, tan complejo de obtener que en la práctica se hace imposible . También se les negó el visado como turistas . Iniciaron un viaje en avión hasta Marruecos y desde allí en lugar de poder acceder a un vuelo a la península ( hoy ofertan vuelos de Melilla a la península por 54 €) tuvieron que acudir a las mafias que les embarcaron en algo que flotaba y que les llevo a la muerte.

   Pero Veronique no sabia que, desde hace casi cinco años, el gobierno español ha retirado el derecho universal a a ser atendidos por el sistema público a las personas que están en territorio español . Asi pues, ella no hubiera tenido derecho a la asistencia sanitaria publica . Quiero pensar que algún grupo de sanitarios les estaba esperando o hubiera buscado la manera de atenderla . Pero ya es tarde porque ahora están muertos. En el primer mes y medio de 2017 han muerto 25 personas intentando cruzar el Estrecho de Gibraltar.

Pilar. Enfermera

Fecha de Publicacion : 06/03/2017
Fuente : http://www.alberguelarivera.com/adspsalamanca_org/74-sanidad-en-la-cronica/1036-pilar-enfermera
Autor:  Aurelio Fuertes Martín

"La observación indica cómo está el paciente, la reflexión indica qué hay que hacer, la destreza práctica indica cómo hay que hacerlo” (Florence Nightingale)

   Pilar se jubila. Después de más de cuarenta años dedicados con pasión a su profesión, la enfermería, Pilar dejará de ir todas las mañanas al Hospital, mucho antes de la hora que fija su contrato. Pertenece a una generación de profesionales que iniciaron su carrera casi a la vez que se inauguró el Hospital Clínico y que hicieron de éste, con su esfuerzo y su ilusión, un Hospital modelo. Ahora no es lo mismo, el aumento de la demanda y los recortes en personal han hecho que su prestigio decaiga, aunque desde luego no hasta el punto que algunos denuncian. Afortunadamente aún quedan profesionales como Pilar que ha seguido al pie del cañón sabiendo muy bien cuáles son sus obligaciones y cumpliéndolas por encima de lo que de ella se esperaba, y así hasta el último día de su contrato. Ha sido un ejemplo.

   En estos más de cuarenta años, Pilar ha ido adaptando su trabajo a los cambios que se producían en la enfermería, desde ser una mera ayudante del médico a seguir los planteamientos del NANDA (North American Nursing Diagnosis Association). De su labor  han aprendido multitud de enfermeras y también de médicos, desde los primeros acólitos de D. Sisinio hasta nuestros últimos residentes (hace unos días todavía explicaba cómo se realiza en la práctica un test de la D-Xilosa a Pablo, nuestro Residente actual). En los últimos años ha trabajado en la UCAI y allí ha realizado tareas técnicas de enfermería y ha colaborado en la gestión de las agendas de médicos y enfermería con la misma destreza y eficacia. Pero no solo eso, ha acompañado a los pacientes en su deambular por el hospital, los ha acercado a los médicos y a las distintas consultas  y ha tenido palabras de consuelo cuando las necesitaban, dejando al margen su carácter fuerte, que le ha sido de utilidad cuando era preciso recriminar actitudes no solidarias o poco profesionales.

   Pilar ha hecho casi toda su carrera profesional en Medicina Interna, donde hay que aportar un plus de esfuerzo y de empatía con los pacientes, por la edad de éstos y sus múltiples patologías. Una especialidad que es dura para todos, pero de forma especial para las enfermeras, donde ella se ha manejado siempre de forma excelente y  a todos los niveles, enfermera de base, supervisora o encargada de consulta de diagnóstico rápido y unidad de día. Ha sido una experta en la observación, la reflexión y la destreza práctica, una digna sucesora de Florence Nightingale.  

   Pilar dejará de ir temprano al Hospital, pero su labor de cuidadora va a continuar porque ella se ha dado cuenta que puede ser útil, con sus conocimientos y habilidades, en otros lugares y la cooperación la está esperando. Nosotros la echaremos de menos. Profesionales como ella hacen grande la profesión sanitaria. Gracias, Pilar.

Trabajando para la recuperación de la sanidad privatizada

Fecha de Publicacion : 07/03/2017
Fuente : http://www.nuevatribuna.es/opinion/manuel-martin-garcia/priva/20170307133552137459.html
Autor: Manuel Martín García

   Frente a la estrategia del Ministerio de Sanidad y de algunas Comunidades Autónomas gobernadas por el Partido Popular (y otros partidos de ideología neoliberal) desde diferentes Plataformas y organizaciones defensoras de la Sanidad Pública, hemos constituido una RED por la derogación de todas las fórmulas de colaboración Público Privada para financiar, construir y gestionar centros sanitarios.

   Desde el mismo momento de la puesta en práctica de las fórmulas de privatización sanitaria, diseñadas por las organizaciones internacionales al servicio de la economía neoliberal y de los grupos de presión de las multinacionales, bancos, fondos de inversión, etc.  (Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial, Organización Mundial del Comercio, Comisión Europea), la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública y otras organizaciones que luchamos contra la privatización sanitaria, hemos impulsado la constitución de Plataformas en Defensa de la Sanidad Pública que han dado cuerpo organizativo y funcional a una gran alianza socio profesional.

   Esta alianza,  que  integra a organizaciones sociales como las federaciones vecinales, asociaciones de pacientes y de usuarios de la sanidad, ONGs, sindicatos, asociaciones profesionales, organizaciones políticas, etc., responde al modelo de Redes Sociales que son estructuras organizativas de naturaleza no jerárquica integradas por organizaciones que mantienen su independencia política y organizativa y que  trabajan en alianza por la consecución de objetivos consensados previamente por sus integrantes.  

   Las Plataformas, que gozan de total autonomía e independencia política,  han adoptado una gran variedad de modalidades en cuanto a su estructura, composición y denominación (Plataformas, Mareas Blancas, Foros, Mesas, etc. en Defensa de la Sanidad Pública), y llevan años organizando grandes movilizaciones contra la privatización de hospitales y centros de salud en Valencia, Madrid, Vigo, Burgos, Toledo, Santander, Alcañiz, Zaragoza, Baleares, etc., han conseguido frenar parte de las mismas y alertado a la opinión pública y profesional de las graves consecuencias de estas estrategias privatizadoras para la población (recorte de recursos, prestaciones y calidad de la atención ), los sistemas de salud (multiplican sus costes,  condicionan al resto de los servicios y abandonan las estrategias de promoción y prevención de salud) y los trabajadores sanitarios (precarizan sus condiciones laborales).

   Como consecuencia de estas luchas algunos de los nuevos gobiernos progresistas, constituidos tras las últimas elecciones, se han comprometido a auditar y reintegrar al sistema sanitario estos centros (Valencia, Aragón, Castilla la Mancha…) e incluso algunos de los que siguen en manos del PP han reconocido los graves problemas que presentan y anunciado su voluntad de renunciar a este modelo en el futuro (Burgos, Alcañiz o Valencia antes de perder el poder). La sola mención a la puesta en práctica de estas medidas ha desencadenado una respuesta furibunda y amenazante de los grupos de presión que respaldan la CPP (Asociaciones de Gerentes, revistas medicas financiadas por la industria farmacéutica, Concesionarias, etc,) como se han podido ver en el caso de la recuperación del Hospital de Alzira por la Generalitat Valencia, Concesión que expira este próximo año

   Esto anuncia que la reintegración de los servicios privatizados al sistema público no va a estar ausente de conflictos y controversias, dados los fuertes intereses económicos y profesionales en juego, y hay que preparase para presionar para que las recuperaciones de los centros privatizados se lleven a cabo.

Cómo hacer frente a esta situación

   Parece lógico que para hacer frente a una estrategia privatizadora común en todo el Estado de los Gobiernos neoliberales (tanto central como autonómicos) basada en ceder a concesionarias privadas la financiación y gestión de los nuevos centros sanitarios, es necesario articular alianzas más amplias que las actuales  circunscritas al marco territorial de una ciudad o Comunidad Autónoma.

   La RED de Plataformas por la Derogación de la Colaboración Público Privada se basa en:

      1.- El pleno respeto a la autonomía y la idiosincrasia de cada una de las Plataformas integrantes, basado en el modelo organizativo y funcional de RED no jerárquica independiente de cualquier partido o ideología, abierta a todas las organizaciones y plataformas interesadas en integrarse.

      2.- Un funcionamiento basado en el consenso la independencia, la trasparencia y el respeto a las realidades nacionales del Estado y la derogación de la Ley 15/97 de Nuevas Formas de Gestión.

      3.- Unos objetivos claros y explícitos como los que  están recogidos en el Manifiesto por la Recuperación de los Centros Sanitarios privatizados (Manifiesto por la recuperación de los Centros Sanitarios Privatizados).

     Por eso es importante que todas las entidades constituidas en el Estado para hacer frente a la privatización se integren en esta Red, porque hay que acabar con esta política de recortes, deterioro y privatizaciones del sistema sanitario que nos está llevando al desastre. Nos estamos jugando el mejor sistema sanitario que ha tenido este país, uno de los mejores del mundo, y por supuesto la salud de la población.

Las listas de espera en la Sanidad Pública

Fecha de Publicacion : 18/02/2017
Fuente : http://www.nuevatribuna.es/articulo/sanidad/listas-espera-sanidad-publica/20170216173749136809.html
Autor:
Fadsp


     Las listas de espera son un serio problema para la Sanidad Pública, problema que se ha agravado con los recortes, de manera que, según los datos oficiales del Ministerio de Sanidad la demora media en la lista de espera quirúrgica ha pasado de 67 días en 2009 a 89 en diciembre de 20015. En cuanto a consultas externas (según la misma fuente), la demora media también se ha incrementado desde 2009 pasando de 59 días a 68 en el mismo periodo.

     Hay evidencia de que estas cifras que reflejan el promedio del Sistema Nacional de Salud, son muy diferentes según la comunidad autónoma, y que de manera incomprensible no son ofrecidas por el Ministerio desagregadas por CCAA.

     Cuando abordamos las listas de espera en el sistema sanitario público hay que tener en cuenta que:

          - Las CCAA suelen tener sistemas de computo de las listas de espera distintas de manera que las comparaciones son dificultosas

          - Además la accesibilidad a los datos en las diferentes CCAA deja mucho que desear, en sus paginas web algunas CCAA ofrecen solo datos para toda la comunidad autónoma, otras solo por centros (lo que hace muy difícil tener el dato global de la comunidad autónoma) otras los fragmentan por indicaciones, especialidades, otras por tiempos de demora (menos de un mes, entre 30 y 60 días, etc),…, y otras simplemente no los ofrecen.

          - Por otro lado existen numerosas denuncias concretas sobre las manipulaciones y/o maquillajes de los datos oficiales mediante muchas técnicas bien conocidas (por ejemplo cuando un paciente sobrepasa mucho el tiempo deseable de demora se le pasa a “transitoriamente no programable” y pasados unos días se le vuelve a incluir empezando a contabilizar de nuevo en ese momento la demora).

     Con estas limitaciones hemos realizado un revisión sistemática de las informaciones sobre listas de espera en las paginas web de todas las CCAA y hemos comprobado que existe información solo en 16 de ellas.

     De los datos publicados se puede deducir que la demora media en la lista de espera quirúrgica oscila entre 46 y 183 días (en realidad entre 49 y 183 si solo incluimos a CCAA que oferten todos los servicios y no deriven algunos de ellos a otras comunidades autónomas), y la de consultas externas entre 25 y 69 (aunque este dato solo ha podido ser comprobado en 9 autonomías por lo que es menos representativo). 

     Estos datos constatan una gran diferencia en las demoras medias autonómicas, 3,73 veces más en la lista de espera quirúrgica, diferencias que también son muy importantes en algunos casos en los que aparecen demoras por especialidades (por ejemplo en neurocirugía van de 79 a 271 días).

Reflexiones y propuestas

     El debate social y político de las listas de espera es una constante cuando se habla de la calidad y buena gestión de nuestro Sistema Sanitario Público. La inapropiada respuesta de los responsables políticos provoca en la ciudadanía y los pacientes que las sufren una creciente desconfianza en el Sistema Sanitario, con importantes consecuencias económicas y sociales, retrasos diagnósticos, inequidad en el acceso, bajas prolongadas, etc.

     La realidad es tozuda y el continuo descontrol de las listas es un síntoma importante del deterioro consentido de nuestro sistema sanitario público. Las Listas de Espera reflejan una inadecuación entre la demanda de atención sanitaria y la oferta de servicios. Gestionarlas responsable y correctamente es la base de un Sistema Público de calidad. Hay múltiples factores que las condicionan y su abordaje es complejo, y se  requiere medidas para su análisis, priorización, asignación de recursos, etc. que comprometan al conjunto del Sistema Sanitario, incluyendo a pacientes y ciudadanos, etc., implicando a gestores y políticos, responsables y comprometidos con la Sanidad Pública.

     La respuesta tradicional para las listas de Espera ha sido la de aumentar los recursos, incrementar el número de consultas, intervenciones quirúrgicas, etc., mediante la contratación de más personal en algunos casos, pero sobre todo mediante jornadas extraordinarias (peonadas) o derivación de pacientes a centros privados. Medidas que a veces tampoco son populares, así por ejemplo la mitad de los madrileños en lista de espera para recibir asistencia sanitaria rechazaron ser derivados a la privada, lo que demuestra su afecto al servicio público.

     Estas medidas además de discrecionales, costosas y poco eficientes, no resuelven el problema pues el aumento aislado de los recursos, los planes de choque, no son la solución.

     En recientes informes de tribunales de cuentas de CCAA, que analizan los gastos de productividad por jornadas extraordinarias y la derivación a centros privados, concluían que, a pesar  del importante volumen de recursos económicos implicados, no constaba que se hubiera realizado el seguimiento de los programas extraordinarios aprobados ni que se evaluara conjuntamente el coste y la repercusión de la actividad extraordinaria realizada en las listas de espera.

     Las conclusiones sobre derivación a centros privados también eran categóricas; afirmaban que no había una valoración previa de las alternativas y que los costes públicos son en general inferiores a las tarifas establecidas, y que pesar de la creencia generalizada de que lo público es más caro, no existe evidencia que sustente este hecho.

     Actualmente como consecuencia de los recortes presupuestarios que afectan a la Sanidad Pública, no se realizan jornadas extraordinarias o se han reducido de manera muy importante, pero sí se sigue derivando a los centros privados, sin criterio y sin valorar la alternativa de realizarlo en el sistema público.

     También es posible que en los últimos años se esté relajando la vigilancia sobre la dedicación exclusiva del personal y se esté produciendo una disminución constante de la actividad, sin que esto esté justificado por motivo de reducción de personal. El  problema afecta a toda la red de asistencia especializada, independientemente del servicio y hospital.

     Para mejorar las Listas de Espera debe haber un cambio del modelo de gestión, incorporar medidas globales que mejoren el funcionamiento del sistema sanitario, hacer un riguroso análisis de la demanda y crear mecanismos abiertos para facilitar la participación en distintos niveles de decisión de profesionales sanitarios, gestores y las administraciones sanitaria

     Concretamente, habría que exigir a nuestros responsables políticos y gestores sanitarios que desarrollaran un Plan Estratégico que garantizara la equidad y la racionalidad en las listas de espera, incluyendo:

          1- Establecer prioridades, estándares y compromisos de espera

          2- Protocolizar las indicaciones quirúrgicas y la situación del paciente dentro de las listas en función de su gravedad y repercusión sobre la salud

          3- Adecuar y optimizar los recursos en base a las necesidades detectadas en cada territorio

          4- Analizar las necesidades mediante un Sistema de Información homogéneo, accesible y comparable

          5- Adecuar el número de camas, quirófanos y medios diagnósticos a la demanda

          6- Mejorar la utilización intensiva de los recursos (como abrir quirófanos por la tarde)

          7- Desarrollar la cirugía ambulatoria

          8- Mejorar la comunicación entre Atención Primaria y Especializada, evitando duplicidades de pruebas y consultas. Conceder al médico de atención primaria, y al especialista hospitalario que indica el procedimiento, más influencia sobre listas de espera, porque priorizarán las listas no solo por el tiempo de espera, sino por la necesidad individual de cada paciente según criterios clínicos, la discapacidad y situación sociolaborables.

          9- Incrementar la capacidad resolutiva de la Atención Primaria: facilitar el acceso a recursos diagnósticos. Establecer de forma precisa las indicaciones en el uso de las tecnologías diagnósticas y terapéuticas para cada proceso y evaluarlas. El uso indiscriminado de la tecnología agrava los tiempos de demora y genera grandes ineficiencias. Acordar protocolos entre las diferentes especialidades y niveles asistenciales.

          10- Implicar a los profesionales en la mejora dándoles participación activa en la gestión e incentivos en función del logro de objetivos consensuados. Promover la responsabilidad de los profesionales en la gestión clínica (contratos de gestión, contratos programa, ec...), medidas actualmente ausentes precisamente cuando la crisis las hace más necesarias que nunca, de manera que cada vez hay mayor distanciamiento y desafección entre profesionales y gestores, perdiéndose la unidad en los objetivos comunes de política sanitaria.

          11- Proponer que la administración sanitaria informe periódicamente a ciudadanos y a sus representantes (ayuntamientos, organizaciones vecinales y de usuarios, sindicatos, etc.), cada 6 meses sobre las personas en lista, tiempo de espera promedio, pacientes pendientes de intervención según causas, etc.

          12- Desarrollar un sistema de evaluación y seguimiento con participación profesional y ciudadana.

     Estas actuaciones se deben adoptar partiendo de un análisis global, evitando soluciones parciales, como incrementar simplemente la oferta, o las derivaciones a centros privados, mediante un compromiso claro y manifiesto para potenciar y defender el Sistema Sanitario Público, liderándolo con profesionalidad y responsabilidad, aunando criterios de universalidad, equidad y sostenibilidad..

     Las listas de espera son un elemento clave que permite evaluar la calidad del conjunto del sistema sanitario y los servicios públicos implicados. No compartimos que, actualmente, con fuertes procesos de reforma, amparándose en la necesidad de reducir el gasto público, el creciente deterioro de las Listas de Espera sirva de coartada para justificar el recorte de las prestaciones del Sistema Sanitario Público y la introducción de criterios de privatización, y para favorecer los sistemas de aseguramiento privado.

     Si, por el contrario, se implantan las medidas propuestas para mejorar el manejo de las listas de espera, nuestros responsables políticos y gestores contarían con la implicación y apoyo  de los profesionales y mejorará la confianza de la ciudadanía y de los pacientes.